Perlas Para El Alma

Inspiramos tu vida

Amor

El amor que quiero y merezco


Hasta ahora he tenido varios amores, ninguno de ellos ha coincidido con lo que quiero para que sea mi último amor… Todos me han dejado crecimiento, experiencia y muchas anécdotas para recordar… Bueno sí, también unas cuantas heridas y cicatrices.

Aun cuando disfruto de mi soledad y no necesito a alguien para ser feliz, sí me gustaría que ese amor bonito y definitivo que está en mi mente llegara a mi vida… Como leí por allí: Un amor para este invierno, que me dure 100 inviernos más.

Como estoy receptiva a mi deseo y sé que llegará quisiera susurrarle al universo el tipo de amor que quiero y el al menos creo merecer… Adelanto que estoy en disposición de dar absolutamente lo que me gustaría recibir y para que reine la honestidad, no quisiera quedarme con todo lo que tengo para ofrecer.

Quiero un amor especial, de esos que llegan para alborotarte la vida y hacerte sentir que eres la única persona sobre la tierra con la capacidad de ocupar un espacio en su corazón. Un amor que se sienta orgulloso de tenerme y que con solo pensarme se acelere su corazón. Quiero un amor real, que no le deba nada a nadie y no ande tocando puertas de su pasado o viendo por las ventanas a ver si algo más que tomar.

Quiero un amor que disfrute del camino conmigo, que quiera verme es su futuro y busque la manera de que yo esté allí. Un amor con el que pueda hacer planes, para el fin de semana, para dentro de 5 años y para cuando estemos viejitos… Sí, sé que las cosas pueden cambiar, que los sentimientos pueden modificarse con el paso del tiempo, pero quiero que nos sintamos con todas las ganas del mundo de hacer lo posible porque nuestros proyectos juntos se formulen y se materialicen.

Un amor en el que pueda confiar, con quien pueda ser yo, que no tenga que aparentar, ni adaptarme a algo que no soy, que me permita opinar desde mi verdadera esencia sin juzgarme y que disfrute de nuestras diferencias, que nos nutramos el uno del otro.

Deseo un amor que vea la vida un poco como yo la veo, que nuestras prioridades no sean tan distintas y esos cristales con los que ve la vida tengan una fórmula parecida a la de los míos.

Quiero un amor romántico, entregado y detallista… A la vez apasionado, llenando mis espacios y dedicándome siempre lo mejor de sí.

Quiero ese amor que solo te roba la paz con la emoción, con la alegría, con el entusiasmo… Que me valore, que me cuide y me prefiera. Que nunca me lastime y que sepa tratar con mis cicatrices, que no se las facturaré a él, pero que quizás sean zonas sensibles, que necesitan más amor del habitual.

Deseo que ese amor nunca olvide decirme lo que siente por mí y que sus palabras sean respaldadas por los hechos. Que esté en las noches para abrazarme y para amarme y pueda despertar sintiéndome protegida entre sus brazos.

Quiero un amor aventurero, que le guste experimentar, saborear y conocer lo que el mundo tiene para ofrecerle, pero si de amor se trata, que nunca piense en otra opción distinta a mí.

Un amor que me sepa libre, pero que me haga sentir a la vez que le pertenezco, que mis besos le pertenecen, que mis caricias son suyas y que esa complicidad solo la vivo a su lado… y lo mejor de todo, que la sensación sea recíproca.

Un amor que me haga reír, que me haga olvidar lo terrible de un momento solo con una palabra, con una mirada o un fuerte abrazo… Sí, amo esos abrazos que quiebran miedos y alejan las tristezas… Y quiero que mi lugar preferido siempre sea entre sus brazos.

Quiero un amor maduro, con capacidad de asumir compromisos desde el corazón, que la balanza se incline siempre a favor de estar conmigo, de cuidarme y de mantenerme en su vida. Incluso si eso representa dejar atrás cosas que le han caracterizado.

Quiero sentirme en paz cuando lo tengo cerca y más cuando está lejos, que jamás tenga que dudar de su palabra, porque la honestidad y la lealtad acompañan sus decisiones.

Que se enamore de mí una y mil veces, de lo que realmente importa, de lo que quizás solo él es capaz de ver… Y que yo sea capaz de recibir su amor a sabiendas de que así se lo pedí al universo, confié en él y simplemente me escuchó.

Hay un amor especial para cada uno… Lo que no debemos hacer es bloquear su llegada con miedos, con corazas y menos aún con personas que nos han demostrado que no corresponden a ese amor bonito que cada uno de nosotros merece. Solo permitamos que llegue…

Por: Sara Espejo – Perlas para el Alma


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